Después de un complicado semestre y de haber pasado mis materias...
Me pregunto: ¿Cuál es el alboroto por el bibliotecario y tus constantes visitas a la reducida biblioteca? Dejando a un lado mi gusto real por los libros... Me gusta él, esa seriedad con la que se mueve por cada estante y esas miradas no tan disimuladas hacia mí. Ese esquivar cuando estamos frente a frente y el reducido "hola" que me dispara cuando me ve más tiempo de lo normal.
La fingida indiferencia que solo atrae mi atención y las ganas de volver.
Me encanta esa voz tan grave que sale de su ronco pecho. El negro intenso de su cabello que cree que con una pasada de mano ya pudo acomodar y el hecho de que se haya dejado crecer la barba.
Me encanta esa nariz tan mal hecha que sostiene sus lentes y esconden el café de sus ojos.
Y me reduzco a concluir esta noche, porque muchas noches he pasado imaginando el momento de verlo más allá de los libros, es que es mi error el idealizar a alguien que aún no conozco y mi error sería el no terminar de conocerlo.
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