domingo, julio 01, 2018

Elecciones en México 2018

Ganó Andrés Manuel López Obrador. 

Llevo 18 años viviendo en México. A mi llegada a finales de 1999, todavía gobernaba Ernesto Zedillo y poco entendía en aquel entonces de política. Mis tíos me regalaron 23 nuevos pesos, que eran monedas y que yo veía como centavos. Ignorancia a los 10 años. No entendía la inflación, ni la crisis, ni por qué cambiaron a las monedas, ni que había pasado con el billete de 10 pesos. Sin embargo, con el paso de los años, entendí quiénes gobernaban y cómo gobernaban. Me tocó la victoria de Fox Quesada, la de Felipe Calderón y la EPN. Entender el trasfondo del PRI, Tlatelolco en el 68, Acteal, el EZLN,  el TLC con Carlos Salinas de Gortari y muchas, muchas otras cosas más. 

Hoy, 1 de julio de 2018, gana la presidencia por un 49% de votos a favor, Andrés Manuel López Obrador. No soy mexicana pero sí lo fuera ( con naturalización) hubiera dado mi voto por él ¿Por qué? Porque ya viví con el PRI, con el PAN y otra vez el PRI y con el paso del tiempo, las oportunidades se han vuelto escasas, el descaro es más cínico y la corrupción se vive en todos lados. Llevo 3 presidencias vividas y en la última, pude ser más consciente de los daños que ha provocado un partido que ha hecho circo, maroma y teatro para mantenerse en el poder. 

Las cifras no mienten. Los hechos no mienten. Son 53 millones de mexicanos pobres y se jactan de tener el mejor servicio de salud ¿Alguno de ellos han ido, alguna vez en sus vidas, a un IMSS, un seguro popular o a un hospital general? ¡Claro que no! Porque del mismo erario público obtienen servicios médicos de gastos mayores en donde no se deben preocupar ni por una vil pastilla de paracetamol. Si algún político tuviera cáncer jamás recibiría agua destilada por quimioterapia. No tendrían que preocuparse por conseguir dinero para una operación de vesícula, tratamiento para diabetes o hipertensión.

Muchos, decidieron el destino de su país votando por un partido diferente, un político que nunca se rindió para poder llegar a la silla presidencial. Y es cierto, todos los políticos tienen cola que les pisen, sólo que es muy fácil jactarse de que uno es más corrupto que el otro porque ningún ciudadano sufre el escrutinio diario de la prensa por las cosas que hace debajo del agua y la justificación es "es que no le hago daño a nadie/ los políticos roban más". Los seres humanos no somos confiables por naturaleza así que, no le pidan peras al olmo. 

Hay mucho más que hacer como ciudadano, como  hoy, para que un país salga adelante. No es un trabajo de una sola persona. Es parte de una cultura y con toda la información que existe a la mano, acciones, la propia conciencia de lo que es correcto  y que no, un país puede cambiar para bien. 

Andrés Manuel no va a cambiar un país dañado en 6 años pero, es el primer paso para que eso logre suceder. 

Así que a todos esos aguafiestas que esperan el día de mañana despertar en una "nueva Venezuela", donde seguramente van a ir a hacer fila en un banco de alimentos por su ración semanal mientras lo publican por medio de su smartphone, en facebook o twitter, no puedo entender cómo pueden ser tan llorones y pesimistas por un cambio que apenas comienza, cuando le dieron más de 70 años de oportunidades a partidos que nunca les darán nada que después  no puedan cobrar. 

Y si quieren entender más, les recomiendo "Los Parásitos del Poder" y "La Silla del Águila". 

"Siempre dicen que el tiempo cambia las cosas, pero de hecho tienes que cambiarlas tú mismo" (Andy Warhol)




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