No sé si es el mejor título de esta entrada pero, se lee como título de mezcolanza al todo estilo García Márquez. En fin, no escribí el final de la cita a ciegas por vía Tinder. Finalmente, nunca se dio, no es mi modo de "socializar" para conseguir una relación. Fin.
He estado reflexionando seriamente sobre las relaciones amorosas, últimamente. Me queda claro que nadie quiere compromisos. Ni hablar de futuro, "vivamos el ahora porque mañana no sabemos". Entonces, ¿Si el amor de uno acaba, el del otro está obligado a perecer, por lo pronto? ¿Desde cuándo se decide si muere? O peor aún, ¿Es tan difícil sobreponerse de una relación que de inmediato se necesita de otra? ¿Es tan duro el silencio y eterna la soledad como para no poder estar solo? Tratamos de escapar de lo que nos duele pero, al menos intentamos recuperarnos sin necesidad de tener a alguien a nuestro lado ¿?
Tan necesario es, sufrir de alguna manera, no porque nos guste la mala vida pero, nadie aprende de las experiencias felices. Las lecciones, se supone, vienen de las peores vivencias, esas que te moldean el carácter y la perspectiva de lo que es vivir. Pero, no veo personas que sean libres con su sexualidad, veo personas que solo quieren sexo sin compromiso porque es más fácil entregar el cuerpo que el alma. ¿Qué vacío tratamos de llenar?
Independiente del género que tengamos, podemos amanecer en la cama de alguien sin saber absolutamente nada relevante de esas personas. ¿Y cuándo pasa lo inevitable? Cuando los sentimientos aparecen, solo reprimimos eso ¿y ya? No lo sé. Es una manera de pensar muy "moderna", todos disfrutamos del "amor" porque eso es lo que hacemos "el amor", ni siquiera sabemos si nos quedó entendido el concepto.
Más personas deciden quedarse solas, porque nadie quiere nada estable, nadie quiere problemas, nadie quiere ataduras, nadie quiere compartir, nadie quiere nada pero desea tenerlo todo sin nada que entregar a cambio.
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